
Enmarañando en penumbras
siempre con el sismo a flor de pie
con las cataratas del corazon abiertas
y las sangre ardiendo al palpitar por segundo
Me aferro a mi buena gente
y sin semblante blanco parto en busca de lo que soy
en las quimeras del deseo te dejo
esperando recuperarte una vez muerto de mi muerte prematura
Las siluetas de la noche huyen de mi
mis fantasmas desaparecen
y tu rostro finalmente aparece a mi lado
en este amanecer de cien mil redenciones
Cabeza de truenos y relampagos
dragones y fenix en el corazon
soledades y ausencias en mi recuerdo
y tu sonrisa extradita contradicciones
Habita este castillo , no como condena
sino mas bien como reino
y reina que todo este terreno
pues lo quieras o no
es y será inevitablemente tuyo
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